San Francisco

Queridos Hermanos, Devotos y Lectores todos, de esta revista de la Hermandad de Los Humeros:

 

    El Verano del 2006, está llegando a su fin, ha sido un verano caluroso, en el que deseamos hayais podido encontrar un poco de descanso material y espiritual, para empezar con ánimo renovado, el nuevo Curso.

 

    La Comunidad Parroquial de “San Vicente”, en la que se encuentra inmersa esta querida Hermandad, ha procurado, dentro de sus posibilidades, seguir atendiendo las especiales situaciones de necesidad, que no han faltado, tampoco en este tiempo.

 

    Dentro del Programa “Levántate y Anda”, dirigido a las Personas Sin Hogar, se ha seguido atendiendo, cada noche, a un grupo de estas personas, que ha oscilado entre las 10 y 12 diarias. Se han producido dos hospitalizaciones, una por un atropello en C/ Torneo, de un joven guineano, en la que desde esta Cáritas hemos estado en contacto periódico con los profesionales de la Unidad de Trabajo Social del Hospital; la otra, de un hombre de mediana edad, que precisó de un ingreso por problemas circulatorios y, posterior recurso residencial.

 

    Pero el caso que más difusión ha tenido y que habréis podido seguir en la prensa local, durante los días 4 al 10 de agosto, ha sido el de Manuel Domínguez Castaño, un enfermo mental, al que nuestra Comunidad Parroquial, por medio de Cáritas y, dentro del Programa antes citado, viene atendiendo cada noche.

 

    A Manuel, se le ha tratado en los titulares de la prensa como “El Loco”; se le ha acusado de “agresor” y, se le ha considerado como “un peligro para la Sociedad”. Afortunadamente, en la misma prensa, se han dejado oir, también, otras voces muy autorizadas, como por ejemplo:

 

    - La del Decano de los Jueces, de Sevilla, quién ha señalado que no se trata de un problema judicial, sino de un problema psiquiátrico, haciendo constar que se requieren medidas de asistencia psiquiátrica y de internamiento involuntario.

 

    - La del Defensor del Pueblo, quién ha defendido el derecho a la salud, de Manuel y, de todos los que se encuentran en situaciones similares, proponiéndose impulsar los recursos de calle, constatando que, son demasiadas las personas que viven en ésta.

 

    -La del Colegio de Abogados que ha reiterado el derecho de Manuel a recibir asistencia psiquiátrica adecuada a su enfermedad.

 

    Nuestra Cáritas, venía visitando a Manuel, desde enero de 2004, en que se detectó que era un enfermo mental, sin hogar, sin tratamiento médico, viviendo en la calle, falto de ropa de abrigo en la fría noche de invierno, así como de alimentos. Se le ofrecieron ropa y alimentos y, los aceptó. Desde entonces, se le ha visitado cada noche.

 

    Recoge de los contenedores de basura, objetos y libros que encuentra tirados en los mismos y que luego, cambia por una café o, por un refresco; es muy frecuente verle leyendo y escribiendo sobre los mismos libros, lo que concuerda con aquel interés suyo, de su juventud, no logrado, de poder estudiar.

 

    No consume bebidas alcohólicas, ni productos tóxicos. Se muestra siempre respetuoso con el Equipo Cáritas que la visita, agradece los alimentos que se le llevan, así como la ropa, aunque ésta no suele durarle  más de un día, ya que, enseguida, la cambia por cualquier otra que se encuentre y, así sucesivamente. A veces está descalzo y, en tiempo frío, carente del abrigo preciso. Los días de lluvia camina bajo ésta sin protección alguna, empapado, con el correspondiente riesgo para su salud.

 

    Le gusta mucho conversar, mezclando la realidad, con los delirios.

 

    Las “agresiones” de que se le acusa y que, han sido tipificadas como “faltas”, son fruto de sus delirios, derivados de su enfermedad mental.

 

    Como es sabido, tras la presión de los primeros días del mes de agosto, se ordenó la detención de Manuel, basándose ésta, en una multa impagada de 60 €. Pasó al Hospital Psiquiátrico Penitenciario, para cumplir 15 días por tal motivo pero, éste no parece ser el último fin, sino que, desde ahí, se pretende continuar un camino que permita a este enfermo recibir el tratamiento que precisa.

 

    Deseamos que sea un tratamiento integral, psiquiátrico y social, de modo que Manuel no tenga que volver a encontrarse en la situación que ha estado hasta ahora, desde muy joven edad.

 

    Ojalá que todo este revuelo, sirva para sensibilizarnos cada vez más, a favor de las personas enfermas mentales que se encuentran muy cerca de nosotros, sin que, casi, nos demos cuenta y que, todos, reciban la atención integral que precisan. En estos tiempos en que la Psiquiatría ha logrado tratamientos muy eficaces, deseamos que éstos, lleguen a todos los que los precisen.

 

    Así lo pedimos los queridos Titulares de esta Hermandad, el Santísimo Cristo de la Paz y su Madre y Madre de todos los hombres, la Santísima Virgen del Rosario.

 

    Un cordial saludo a todos.