Foto de las Ganadoras del concurso de Cocina

Finalizado el Jubileo de las XL horas en nuestra capilla y con motivo del fin de curso se organizó en la plazuela de la capilla una convivencia entre los hermanos como despedida antes del verano. Lo que surgió como algo espontáneo, al final se convirtió en una agradable velada donde se vivieron hermosos momentos de fraternidad.

 

    Niños, jóvenes y adultos participaron de un rato agradable de conversación en la noche calurosa del mes de julio. Entre todos colocamos una mesa donde cada cual aportaba una vianda. En vista al entusiasmo que las hermanas pusieron en la elaboración de los distintos platos decidimos realizar un concurso de comida donde se reconocieran los tres mejores chef de la Hermandad. La elección de los ganadores estuvo muy reñida debido a que el nivel estaba muy alto, siendo imposible decantarse por un plato. La ensaladilla de Maribel, la tortilla de espinacas de Sonia,  la tarta de queso de Genoveva o el salmón marinado con huevos de codorniz de Manuel y Carla se quedaron a muy pocos puntos de la victoria pero definitivamente los premios recayeron en primer lugar en Ana Mª Soler con su deliciosas berenjenas y calabacines, en Mercedes Freire con su pastel de carne a las finas hierbas y como tercera finalista en Pepi Rodríguez con una exquisita carne a la piña. Como podéis comprobar un conjunto de manjares de la más alta cocina.

 

    Fue un rato muy agradable en el que pudimos compartir con los amigos y hermanos amables y distendidas conversaciones. Estos momentos hacen que nos conozcamos, que compartamos nuestras vidas y nos afiancemos en nuestro compromiso de cristianos, preocupándonos del prójimo como de nosotros mismos.

 

    Tras la bendición de los alimentos por nuestro Director Espiritual D. Pedro León comenzamos a degustar la comida votando los tres mejores platos. Los niños de la Hermandad disfrutaron muchísimo jugando en la plazuela a los típicos juegos infantiles en compañía de los adultos. Nuestro Hermano Mayor fue el encargado de dar el galardón a los vencedores.

 

    Estos momentos de convivencia hacen grande una Hermandad. Con ellos vivimos verdaderamente como una auténtica familia donde nos esforzamos por relacionarnos los unos con los otros. Es nuestra intención seguir organizando este tipo de encuentros, igual que asistimos a los cultos es bonito compartir estos instantes que tanto ayudan a conocernos. Ojala y para la próxima ocasión los cincuenta hermanos que nos reunimos seamos más, señal de que tú has venido.

 

    Que la Santísima Virgen del Rosario siga alimentando en nosotros el cariño fraterno que nos une para que cuando la gente nos vea pueda decir sin recelos que la Hermandad de los Humeros es una auténtica familia donde no existe hipocresía, donde todos pensamos y sentimos un mismo parecer centrado en torno a la devoción a nuestra Madre, de la mano de la cual nos acercaremos a Dios el Señor. Una comunidad donde se viva el principal de los mandamientos: “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos”